Visitamos periódicamente (los viernes por la noche) a las personas que acompañamos, para ir creando un vínculo con ellos. De esta manera, los conocemos, compartimos con ellos y los acompañamos en los lugares que frecuentan habitualmente, haciéndolos sentir amados, valorados, tenidos en cuenta.

Para eso, todos los viernes a las 22 hs. nos encontramos en una esquina céntrica para partir desde ahí. Los cocineros nos acercan las bandejas que han preparado para ese día. Otros colaboradores nos acercan café, gaseosas, pan, golosinas, etc., que también llevamos en las visitas.

Nos dividimos en tres grupos, y salimos a recorrer la ciudad, que tenemos dividida en tres zonas:
- Zona Centro y Norte: desde calle Alvarado al norte.
- Zona Parque: entre Urquiza y San Juan.
- Zona Sur: desde San Luis hasta Av. Independencia / Av. Tavella frente a La Veloz.
Si bien siempre llevamos bandejitas de comida (porque es la primera necesidad de nuestros hermanos en la calle), no es ese nuestro objetivo último. Nuestro objetivo es procurar la promoción integral de los hermanos que están en situacion de calle, mediante un acompañamiento que incluya apoyo afectivo, emocional, espiritual y material, y el respeto de su dignidad y derechos, ofreciendo oportunidades que faciliten su superación personal y social.

Por ello, en nuestras visitas periódicas buscamos conocerlos, compartir, e ir creando un vínculo con ellos. Entendemos que lo más importante no es “darles de comer”, sino hacerlos sentir amados, valorados, tenidos en cuenta. Lo importante es compartir con ellos, escucharlos, tratarlos de igual a igual, como hermanos. Si se da la ocasión, compartimos también con ellos nuestra experiencia de amistad con Dios, respetando sus creencias o su no creencia si no la tienen.
Si lo necesitan, los ayudamos en trámites, como por ejemplo, sacarles turno para obtener el DNI, o turnos médicos u otros…
Si alguno de ellos cae preso y no tienen familia en Salta que los visite, los visitamos cada tanto en la Alcaidía o en la Cárcel.
Si está en nuestras posibilidades, procuramos ayudarlos, si lo desean, a asumir y superar las situaciones que los han llevado a vivir en la calle, tales como consumos problemáticos, situaciones familiares conflictivas, etc.

Actualmente llegamos a visitar entre 60 y 80 hermanos cada viernes. La cantidad que alcanzamos a visitar cada viernes está limitada por la cantidad de bandejas que podemos preparar, la cantidad de voluntarios que tenemos, y la cantidad de vehículos con que contamos (dependiendo de cuántos voluntarios puedan participar cada viernes). Si tuviérmos más bandejas, más voluntarios y más vehículos, podríamos llegar a otras zonas que acutalmente no llegamos a visitar.
Las visitas pueden llegar a extenderse hasta después de medianoche. No obstante, cada voluntario puede finalizar las visitas más temprano si así lo requiere por la vuelta a su casa, horarios de colectivos, etc.
El compromiso que se pide al voluntario es que participe de las visitas al menos una vez al mes. Muchos lo hacen más veces, incluso todos los viernes



